lunes, 28 de febrero de 2011

IN MEMORIAM POR NESTOR SANCHEZ HERNANDEZ



Se cumplieron diez años del fallecimiento de don Néstor Sánchez Hernández, fundador de Carteles del Sur (1965-1987), diario en el que me formé como periodista y editor, nada menos que bajo la tutela y dirección de mi padre, don Néstor.
Él tuvo una vida muy interesante, llena de peligros, audacias, ideales y amigos.
Pese a su muy modesto origen social –hijo de un comerciante viajero y una campesina– halló a muy temprana edad el valor y el gusto por las letras, mientras asistía a las entonces muy rústicas escuelas oficiales donde le enseñaron las primeras letras bajo el Método Lancasteriano.
Este método consiste en que el alumno más adelantado ayuda al más atrasado, repasando con él las lecciones, tomándole la lectura, llevándole la mano para que la soltara y escribiera. De esta forma se volvía un auxiliar del maestro y la ganancia en el aprendizaje se aceleraba. De ese método siempre se sintió deudor don Néstor.
¿Qué leía?
Al revés y al derecho los pocos libros de que disponía el profesor... el catecismo del padre Ripalda... la Biblia y los pedazos de periódico con los que envolvía la mercancía que despachaba desde el mostrador donde trabajaba desde muy temprana edad.
La lectura de la prensa, de los "monitos", de sus anuncios, le marcaría para siempre. Fue un devoto de la prensa escrita toda su vida, es decir, de las letras impresas sobre el papel, pero sobre todo de las ideas que ellas contenían.
De esta forma tenemos que su carácter se forma con dos criterios muy claros para la redención del individuo: el valor de la educación –aunque fuese elemental– y el de la letra impresa, ambas como las caras de una sola moneda.



Al cerrar el diario Carteles del Sur por causa de la crisis económica del sexenio de Miguel de la Madrid, me tocó a mí virar el rumbo de la antigua imprenta hacia la producción editorial. La tarea era ardua dado que no sabíamos hacer los libros que queríamos. Los maestros tipógrafos y encuadernadores que hubo en esta ciudad y que sabían ese oficio, habían desaparecido, así es que hubo que empezar de cero, pero esa es otra historia...
La de don Néstor la escribió él mismo y se publicó por primera vez en 1977 bajo el título Memorias de un combatiente. Dos ediciones posteriores mejoraron mucho aquella que se hizo en el taller de Jesús Torres Márquez. Éstas aparecieron en 1997 y en 2005, pero ya con otro título: Un mexicano en la guerra civil española y otros recuerdos.
Ahora está en diseño una nueva edición pues el libro está agotado y sigue habiendo lectores que nos lo solicitan. Hace un par de semanas recibí el pedido de ese libro de parte de una joven cineasta mexicana que estudia en París, Francia. Su nombre es Eloissa Florez y su proyecto fílmico consiste en hacer un repaso por los mexicanos que lucharon como voluntarios en las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil española (1936-39).
Un último ejemplar que le "decomisé" a mi hermano Prometeo se le envió, pero como están ríspidas las relaciones México-Francia a causa del "affaire Florence Cassez", ha demorado más de la cuenta en ser entregado.



Publicaremos aquí cuando la cuarta edición de ese libro esté ya disponible, mientras tanto compartimos amigos y familia este recuerdo impreso en 4 páginas en memoria de nuestro querido padre y maestro: Néstor Sánchez.
Una imagen de Gustavo Doré respecto de El Quijote –su libro de cabecera de don Néstor– es la portada. En el interior agregamos el escudo de la XIII Brigada Internacional Dombrowsky, compuesta por eslavos principalmente y donde fue encuadrado mi padre, llegando a ser comandante a muy tierna edad. Su retrato es sostenido aquí por una doliente en cuños paños se adivinan los colores de dos patrias: la mexicana y la republicana española.
Este retrato con gorra de cuartel lleva ya las 3 barras de capitán que Néstor obtuvo por su valentía en los campos de batalla, tras encabezar el paso del río Ebro durante la última gran ofensiva republicana del 25 de julio de 1938. Batalla larga, sin cuartel y muy cruenta que se perdió cuando las Brigadas Internacionales fueron retiradas del frente, por las presiones de Francia e Inglaterra...


Una misa en su memoria fue dicha por quien fuera su amigo, don Daniel Quiroga Dorantes, presbítero y párroco de Santa María del Marquesado. Durante ella, el padre Quiroga hizo un emocionado elogio de la amistad, pues si en algo se distinguió como periodista don Néstor fue en rendir ese servicio universal y esmerado que no exige nada a cambio: la amistad.
En su recuerdo también, la familia disfrutó el mole Chichilo que tanto le gustaba, hecho con el chile chilhuacle, el más fino de los chiles mexicanos. Todo eso más mezcal, nénguanos y nicuatole y charla con música oaxaqueña y recuerdos, fueron la manera de recordar a nuestro fundador, maestro y padre.


sábado, 19 de febrero de 2011

ARQUEOLOGIA E HISTORIA DE HUATULCO


ARQUEOLOGÍA E HISTORIA DE HUATULCO. 
ANTES DE OCHO VENADO Y DESPUÉS DE LOS PIRATAS.
Por Raúl Matadamas Díaz y 
Sandra Liliana Ramírez Barrera


Está saliendo de nuestros talleres gráficos este interesante compendio (breve) histórico de Huatulco, el paradisiaco destino turístico que ahora aporta más a la economía del estado que la misma capital, dada su ancestral problemática. Sin embargo Huatulco no solamente es playa, sol y cervezas (exquisitas), sino que también es un lugar lleno de historia. Los autores nos ofrecen este pequeño libro que actualiza lo que se ha dicho de Huatulco, dándole una interesante perspectiva histórica. De esta manera, este libro es pionero en el tema de la historia de la Costa oaxaqueña. Está impreso a todo color, es decir cuenta con varias imágenes y resulta sencillo de leer y ameno. 

Ha sido coeditado por la Secretaría de Asuntos Indígenas del Gobierno del Estado y por el Colegio Superior para la Educación Integral Intercultural de Oaxaca.

Dejemos que sean los editores quienes hablen de su libro:


Introducción
TRAVÉS DEL TIEMPO SE HA ENTRETEJIDO UN SINNÚMERO DE LEYENDAS, MITOS e historias sobre los orígenes y procesos humanos en Huatulco. Como suele pasar, seguramente muchas de ellas han quedado en el olvido y otras más han ido transformándose con el paso del tiempo, mantenidas sólo por la curiosidad de algunos cuantos, ávidos de conocer “lo que vivieron los abuelos”. En la actualidad resulta posible alimentar la mente con imágenes que forman parte de este mosaico de historia local, que inicia con los tempranos asentamientos humanos en la región, pasando más tarde por los esplendores y la complejidad de sitios arqueológicos como Copalita. 
Barro, concha y estructuras piramidales logran fusionarse, creando un espacio habitable que se conjuga en un prodigioso y a la vez agreste entorno natural. Esta percepción logra ir más allá, extendiéndose al arribo de los españoles a la región, momento que los habitantes vivieron con desconfianza y temor, enfrentando seguramente el destello de las armaduras fusionado con el hambre de conquista. Este abrupto acontecimiento representa el inicio de la transformación de la cultura mesoamericana mediante una serie de cambios en las costumbres sociales existentes hasta ese momento. 
Desde lo alto de los acantilados, la vista se entretiene con el múltiple vaivén de las olas que rompen en las costas de Barra Copalita, lugar en que nuevamente surge el espejismo, mar adentro, de la imagen del galeón de sir Francis Drake, meciéndose tranquilamente en la superficie del mar a la vez que deja escapar desde sus entrañas el rechinar de los múltiples amarres de los mástiles, masteleros y obenques. En cubierta, seguramente, el corsario da órdenes a sus hombres para desembarcar. En seguida, esta estampa de época se ve manchada por una atmósfera de penuria y muerte por la que tuvieron que pasar los pobladores de Huatulco por los constantes desembarcos de piratas en las costas de Oaxaca. El panorama histórico que aquí presentamos es el resultado del proyecto de investigación Protección y conservación del sitio arqueológico Bocana del Río Copalita, Huatulco, Oaxaca. 
Esta reunión de datos tiene como objetivo revelar parte de la historia de la costa oaxaqueña, en especial de Santa María y Santa Cruz Huatulco, representada a través de los diferentes procesos de desarrollo humano que han ocurrido en esta zona a lo largo de más de 500 años. Es necesario conocer las características de esta región costera, mediante datos de las investigaciones arqueológicas y de las fuentes históricas, para entenderlos espacios y momentos que nos ocupan.
Además se considera que este tipo de investigaciones debe dar una amplia difusión de la información, que se presenta en esta monografía de forma sencilla y amena a fin de que sea accesible a todas las personas interesadas en este lugar, evitando con ello el clásico monopolio del “saber” del sector especializado, como sucede cuando se abordan temáticas arqueológicas y antropológicas.
De esta manera, la monografía presenta el medio ambiente como marco general de la región, seguido de un compendio que enumera las investigaciones arqueológicas efectuadas en el lugar. A continuación se expone la historia de Huatulco, dividida en las épocas prehispánica y colonial: la primera, cimentada principalmente en los resultados obtenidos en las investigaciones arqueológicas del sitio Bocana del Río Copalita, mientras que la segunda es abordada por referencias bibliográficas y documentos históricos que datan desde el siglo XVI. 
Finalmente se agrega a estos datos un breve esquema de datos del siglo XIX. Posterior a la exposición de estos datos, se incluye un cuadro cronológico que enumera los principales acontecimientos de la región, desde la época prehispánica hasta el presente, además de tres esquemas que resumen las características culturales de cada uno de los periodos prehispánicos mesoamericanos, relacionándolos con Copalita. Asimismo se presenta la cronología de la costa de Oaxaca, en donde se especifica una primera propuesta de división de periodos prehispánicos en Copalita en relación con otros sitios arqueológicos.
La monografía finaliza con un glosario, los datos biográficos de tres de los personajes que participaron en la historia de la costa y un documento sobre la presencia de un primo de Moctezuma, llamado Cinco Garzas, en la zona chontal. Se incluye la introducción al catálogo de figurillas encontradas en el sitio Bocana del Río Copalita, que fue editado en versión digital y puede ser descargado de la página web del CSEIIO.La ejecución de todo tipo de proyecto, ya sea turístico, urbano, de comunicaciones, etc., requiere contar con la participación de los propios habitantes de la región, ya que se tratan tópicos basados en los actores sociales y en concepciones locales del espacio y del tiempo que conjugan los roles personales y sociales. De esta manera, como una forma de intercambio con las personas de la región, se presenta aquí una parte de la vida de los actores sociales que han ocupado espacios y diversos momentos en la historia de los pueblos costeros de Oaxaca.


CONFLICTO AGRARIO Y ORGANIZACIÓN CAMPESINA. LOS CAMBIOS AL ARTICULO 127 CONSTITUCIONAL EN OAXACA.

Por CARLOS MORENO DERBEZ

Recientemente hubo otro sangriento enfrentamiento entre comunidades rurales campesinas de la Mixteca Baja. A consecuencia del mismo, fallecieron por lo menos 8 personas. La causa del choque armado fue un pleito de tierras.
Oaxaca no sólo es lugar donde cotidianamente ocurren este tipo de masacres, pero también es un espacio en donde investigadores sociales analizan precisamente estos fenómenos que uno pensaría debieron haberse resuelto en el pasado siglo XX... 
El libro que nos ocupa es de muy reciente aparición y su autor es Carlos Moreno Derbez, estudioso del tema y funcionario que ocupó hace unos años un puesto relevante en el gobierno federal que le puso en primera fila a la hora de atender la problemática agraria en Oaxaca. Así que ésta tesis no es producto de un cubículo, sino de horas y horas de interactuar con los grupos campesinos oaxaqueños.
El libro  es una coedición de la Delegación Estatal de la Subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP, la Secretaría de Asuntos Indígenas y el Colegio Superior para la Educación Integral Intercultural de Oaxaca.

Reproducimos el texto introductorio que escribió el autor mismo:

Introducción
En este libro se da cuenta del comportamiento de las organizaciones campesinas existentes en el Estado de Oaxaca, a partir de las modificaciones al Artículo 27 constitucional de 1992. Si ya se canceló el reparto agrario, ¿cuál será ahora el móvil de la existencia de estas organizaciones? Después de lograr la obtención de un pedazo de tierra a través de las variadas opciones, legales o no, ¿qué es lo que sigue para ellas?
Al plantear estas preguntas mediaron múltiples consideraciones acerca de la experiencia reciente del trato con sus complejos componentes: desde sus orígenes, las definiciones y aspiraciones de sus líderes y sus componentes estructurales internos, hasta las condiciones de sus relaciones con los gobiernos federal y estatal, entre ellos mismos, y con otros agentes que participaron en las definiciones de lo que ahora percibimos como el medio rural del estado de Oaxaca; pero fundamentalmente persistió la preocupación acerca de sus relaciones con sus agremiados o los campesinos indígenas que representan o dicen representar.
La reflexión acerca de la situación y el papel que juegan las organizaciones campesinas del estado de Oaxaca, sobre todo en esta coyuntura de cambios donde por muchas vertientes está en redefinición el proyecto de nación y la participación del medio rural, y particularmente, lo que los campesinos indígenas tendrán que ver también en los órdenes y recomposición política del segundo milenio.

Durante más de setenta años los gobiernos postrevolucionarios quisieron hacer creer que el país creció con la participación ordenada y articulada con el medio rural, y cuando este sector ya no respondió a sus expectativas, paulatinamente creció un proceso orgánico campesino que demandó con mucha claridad su participación y respuesta a sus demandas. En este ámbito rural se alentaron y se mantuvieron distintos tipos de productores, a pesar de que en el discurso oficial se sostuvo que la nación daría respuesta sin distinguir las diferencias impuestas por un país pluriétnico y con diversidad de posibles condiciones de desarrollo. Por esto, el indigenismo oficial integracionista mantuvo durante muchos años la actitud triunfalista y carente de reflexión autocrítica, y de ahí que la problemática indígena actual sea un problema de seguridad nacional.
El proceso organizativo campesino en el estado de Oaxaca, además se caracteriza por su rezago histórico en todas sus dimensiones. Mientras a nivel nacional, desde mediados de los años setenta, ya se planteaba al “control del proceso productivo”, en este estado se luchaba por combatir los latifundios producto de los cacicazgos regionales alentados por los gobiernos locales. Mientras el proceso organizativo nacional daba por hecho el fin del reparto agrario, en Oaxaca la lucha social tenía como contenido fundamental y como argumento central de su lucha por el poder, la reivindicación agraria, es decir, el reconocimiento al acceso a la tierra, que desde la perspectiva del proyecto nacional emergente en 1910, debió de haberse cumplido hace muchos años.
No obstante, el rezago agrario siempre fue parte consustancial del campesino oaxaqueño, los principales problemas agrarios, fuera de las regiones de la cuenca del Papaloapam, la Costa y el Istmo, persisten fundamentalmente entre las poblaciones que reclaman porciones de terrenos sobre los cuales sostienen que les asiste el derecho. La problemática típica del estado se expresa fundamentalmente en lo complejo de las regiones de las sierras, principalmente en la Sierra Sur, donde prevalece el derecho, producto de la posesión histórica de territorios étnicamente reconocidos por los pueblos. De ahí que sea necesario preguntarse: ¿por qué el problema agrario en Oaxaca es principalmente entre iguales? Y cuando se observa que esta lucha por la tierra, que involucra la concepción territorial, ¿por qué el Derecho Agrario no consideró suficientemente la dimensión étnica en el ejercicio jurídico del Reconocimiento y Titulación de Bienes Comunales? Al considerar las conductas de las organizaciones campesinas modernas en el estado, la pregunta complementaria obligada es: ¿por qué las organizaciones campesinas y sus líderes no reflexionan sobre las características del proceso de confrontación entre los pueblos? Y más específicamente: ¿es acaso que las organizaciones campesinas alientan el conflicto agrario para validar su participación y presencia política? Se intenta responder a estas preguntas a partir de diversas reflexiones expuestas en los capítulos que componen este trabajo.
Es ampliamente conocido que Oaxaca es de los estados del país que mayor cantidad de población rural mantiene, y además, el que tiene más territorio con propiedad social. Prácticamente 10% de la población tiene bajo su control cerca de 70% del territorio, sin embargo, la problemática que enfrenta, sujeta a esta población a múltiples factores de confrontación, impidiéndole superar sus condiciones de pobreza. Hablar de territorios indios en México nos remite necesariamente a hablar de la problemática de la tenencia de la tierra en el estado de Oaxaca, como también es ineludible plantearse reflexiones similares para la región de las Cañadas y de los Altos del estado de Chiapas, o la región de la Montaña del estado de Guerrero. Para el caso de Oaxaca, la problemática de la etnicidad y los territorios se encuentra fuertemente vinculada, de tal forma que es necesario pensar en los territorios originarios y en aquellas circunstancias que influyeron de manera significativa en su fracturación para la conformación de lo que actualmente conocemos como conflicto agrario y en la participación que tienen las organizaciones campesinas.
En el sustrato étnico que implica el ejercicio de la etnicidad existen múltiples determinaciones que se expresan en el conflicto agrario. En la memoria que los grupos indígenas tienen del trato del conflicto en sus territorios, existen multiplicidad de expresiones de las cuales apenas conocemos una pequeña porción. Estudiar esta dimensión del problema resulta vital para su total compresión, sin embargo revisarla resultó imposible; así mismo, nos hubiera gustado trabajar la composición del campo social agrario a partir de la reflexión de la interrelación entre las estructuras organizativas agrarias que se producen en las dimensiones étnicas y las que son producto de la lucha política en el estado. Ojalá que estas reflexiones permitan más adelante trabajar este propósito.
El marco de referencia que se utilizó para interpretar la conducta de las organizaciones campesinas del estado, en las circunstancias en las que se encuentran inmersas, sobre todo a partir del los cambios constitucionales, es la noción de campo, integrada por Pierre Bourdieu –quien se autodefine como el creador de la corriente de interpretación de los hechos sociales como constructivista-estructuralista–, al señalar que:
...existen en el mundo social mismo, y no solamente en los sistemas simbólicos, lenguaje, mito, etc., estructuras objetivas, independientes de la conciencia y la voluntad de los agentes, que son capaces de orientar o coaccionar sus prácticas o sus representaciones. Por constructivismo quiero decir que hay una génesis social de una parte de los esquemas de percepción, de pensamiento y de acción que son constitutivos de lo que llamamos habitus, y por otra parte estructuras, y en particular de lo que llamo campos y grupos, especialmente de lo que se llama generalmente las clases sociales.
Como podrá observarse, el concepto de habitus –que será retomado y reflexionado a partir de los datos empíricos integrados en el trabajo–, resultó fundamental para la construcción interpretativa de la problemática agraria, el conflicto agrario y la participación de las organizaciones campesinas en el proceso, en el contexto de los cambios que se dieron al campo social agrario a lo largo de la historia agraria del estado y particularmente a raíz del anuncio del fin del reparto agrario, producto de los contextos que le dieron sustento a la modificación constitucional de 1992.

Este presente trabajo incluye cuatro capítulos cuya articulación es una propuesta no estrictamente secuenciada. Cada capítulo se resuelve por sí mismo y ofrece elementos para la reflexión interior. En el primer capitulo se ofrecen reflexiones acerca de las condiciones en las que se encuentra actualmente el campo social agrario y representa el acceso inicial al objeto de estudio. En el capítulo II se proponen elementos para el análisis de los orígenes del habitus de las organizaciones campesinas, particularmente de los campesinos indígenas oaxaqueños del estado, a partir del proceso de colonización, para dar cuenta del sostenimiento de su concepción en torno a la conceptualización que se hace de la propiedad territorial y de la propiedad comunal o ejidal; así como del rastreo de aquellos elementos que permitan entender la emergencia de las organizaciones campesinas. En este capitulo se aborda como punto de partida los cambios generados en el estado y en el país, mismos que permitieron cambiar las relaciones de poder con base en una profunda transformación de la distribución de la propiedad rural, así como del papel que las organizaciones campesinas (actores centrales para este análisis) tuvieron en este proceso.

En el capítulo III se discuten los argumentos y las respuestas de los actores en relación a las modificaciones constitucionales, las interpretaciones que sobre el problema rural existen y que de alguna manera mantienen vigencia, se problematizan los argumentos jurídicos que desde la óptica del Estado mexicano se manejan para dar origen a las formas de propiedad que se presentan en las leyes agrarias y sus consecuencias para la población campesina indígena, así como las expresiones organizativas actuales. 

Finalmente, en el capítulo IV, se propone una reflexión acerca de los escenarios futuros, donde se enfatizan las perspectivas y tendencias que plantean las organizaciones campesinas actuales. La propuesta de análisis en este aspecto, principalmente gira en torno a las perspectivas de las organizaciones en lo que denominamos “el proyecto campesino”, tomando como punto de referencia la reproducción de sus condiciones sociales y la sobrevivencia de los productores rurales indígenas en contextos adversos implicados en la globalización de las economías mundiales.

Este trabajo muestra tendencias generales de la problemática detectada en el Campo Social Agrario entre los años 1996 a 2001. Uno de los temas centrales es hacer una revisión de la relación entre las organizaciones campesinas indígenas con el gobierno del estado de Oaxaca y las dependencias federales encargadas de la materia agraria. El ejercicio de esta relación, mediante métodos alternativos, abrió posibilidades de cambio en los tratos entre los agentes participantes generando nuevas “reglas del juego” donde el manejo del principio del poder tuvo una recomposición que se registra en la memoria de los mismos agentes. Sin embargo, no fue posible generar política pública al respecto.
Los cambios que se han efectuado a partir del año 2001, seguramente tienen diversas expresiones o matices, e incluso habrá quien opine que el conflicto agrario en la entidad no ha cambiado o que los cambios no son significativos, debido a que su principal promotor son algunos actores que se encuentran en el mismo gobierno del estado de Oaxaca.
Encontramos que efectivamente, la tendencia y composición del conflicto persiste en lo que se consideran sus elementos básicos, con cambios en las cantidades o en los argumentos opcionales y complementarios para sostenerlos. Por este motivo, se considera importante divulgar este trabajo, que de alguna manera es una modesta contribución que podrá ser de utilidad a la reflexión y posible solución de tan sensible problema.
El tratamiento analítico sobre la realidad de la problemática agraria en el estado de Oaxaca en términos generales y la investigación sobre el tema ha sido generoso y diverso. La aproximación que aquí se hace representa una modesta aportación a lo complejo de la realidad campesina indígena relacionada con la tenencia de la tierra en el estado de Oaxaca. No se pretende decir verdades que no nos corresponden, toca a los campesinos decirlo. Pero en el trato –casi ininterrumpido durante cinco años– con el problema agrario del estado y sobre todo con sus protagonistas, es importante ofrecer estas reflexiones que ojalá sean de utilidad para su futuro.

Debo decir, finalmente que este trabajo se integró para obtener
el grado de maestro en Ciencias Antropológicas. Por ello estoy doblemente agradecido con los actores de las organizaciones.
Originalmente se dedicó a mis hijos y a mis ancestros más significativos y directos. También se lo dedique a mi compañera Cecilia Gracida. Reitero mi dedicatoria, aunque debo también dejar constancia de un especial agradecimiento a dos grandes de la antropología mexicana que ya no se encuentran entre nosotros y que han jugado un papel significativo en muchos ámbitos de la vida nacional y en nuestras conciencias: Margarita Nolasco Armas y Arturo Warman Grij.
Quisiera dejar constancia de agradecimiento a las personas que, desde sus instituciones, han facilitado la publicación de este trabajo. Me refiero al licenciado Herón García, en un primer momento, y al licenciado Saúl Vicente, recién designado, en el Colegio Superior para la Educación Integral Intercultural de Oaxaca. Pero además, dentro de esta dependencia a Benjamín Maldonado y Sergio Perelló, quienes cotidianamente, y desde hace ya algún tiempo, recuperan memorias, crean propuestas y ejercen orientación intelectual al proyecto de reconstitución de los pueblos y comunidades indígenas
de Oaxaca. También agradezco al arquitecto Armando de la Fuente, quien
es representante de la Subsecretaría de Educación Media y Superior de la SEP por sus buenos oficios y disponibilidad para apoyar la divulgación de estas reflexiones del conflicto agrario.
Finalmente, al licenciado Adelfo Regino, titular de la Secretaría de Asuntos Indígenas del gobierno del estado de Oaxaca, quien con su compromiso ha construido la vía alterna al indigenismo y la nueva relación entre los pueblos indígenas, el Estado y la sociedad nacional.

Para apoyar el interés del probable lector, incluimos el índice general:


LIBRO BILINGÜE EN LENGUA MIXTECA Y ESPAÑOL


El Profesor Alfredo Jiménez García trabajó muchos años en este libro que es a la vez diccionario y tratado de gramática del mixteco, en su variante de santa Lucía Monteverde, perteneciente a Putla, pequeña villa ubicada en la Mixteca Baja, bastante lejos de la capital del estado.
Ahora lo ha publicado no sin antes hacer un gran esfuerzo. Leeremos enseguida cómo lo explica él mismo, en ambas lenguas, pero antes diremos que reproducimos estas páginas como si fuesen fotografías, debido a que la tipografía que usan los lingüistas no es siempre respetada por los sistemas operativos de las computadoras, así que cambian todo y hacen un quebradero de cabeza. Por esa razón reproducimos su texto como imagen. Esperemos que no demerite el esfuerzo de este esforzado profesor que hizo varios viajes entre su lejana comunidad y nuestros talleres para pulir su obra.











 Ahora un par de botones de muestra:





FRANCISCO BASILIO LAZOS, NARRADOR ZAPOTECO

  

Este libro de reciente aparición gracias a la coedición del Colegio Superior para la Educación Integral Intercultural de Oaxaca y el Centro de Estudios y Desarrollo de las Lenguas Indígena de Oaxaca, pero también se debe a la recopilación y traducción de Hugo Miranda Segura y al empeño de Benjamín Maldonado para que saliera a la luz recientemente de nuestros talleres gráficos.
   Es una edición tamaño "medio oficio", con letra muy legible, que recoge tanto en zapoteco como en español las cuitas de don Francisco Basilio Lazos, humilde hombre de la sierra Juárez, concretamente de san Pablo Yaganiza, cerca de los pueblos conocidos como Cajonos.
  Lo interesante es que aquí queda registro de los temas, modismos, usos y visiones de sí mismos expresados por un hombre sencillo pero observador y memorioso. Dejemos que el mismo Hugo Miranda nos lo presente cual debe de ser. Enseguida reproduciremos una de sus historias de don Basilio, en la versión en español: "CÓMO ERA UNA BODA ANTES"...


Introducción. Don Francisco Basilio Lazos
Por Hugo Miranda Segura

Permítaseme primero aclarar que posiblemente al personaje que presento no le hubiera gustado el apelativo que titula esta breve semblanza. Enemigo de etiquetas y solemnidades, lo más seguro es que le habría agradado ser llamado Francisco a secas.
   No obstante, pienso que no transgredo la sencillez del narrador cuando lo cito con el trato de “don”. Es más –aunque no lo necesite desde su ignota morada–, sería un humilde homenaje a su propia sencillez.
Don Francisco Basilio Lazos nació en 1915 en San Pablo Yaganiza, comunidad perteneciente al Distrito de Villa Alta, en el estado de Oaxaca. En un lugar olvidado yace también, en el cementerio de la misma población. La muerte le dio alcance en el año 2002 a la edad de 87 años y siete meses. Ese mismo escenario serrano le escogió la vida para relatar la vivencia de sus personajes y la suya propia.
   Presentamos una fotografía de él, y aunque no se le tomó expresamente para esta exposición, ilustra sin embargo la faz de un hombre sencillo y honesto con la manera de comprender los variados aspectos de la vida. En una foto minúscula aparece una panorámica de la comunidad de San Pablo Yaganiza, en donde a través de una pequeña línea se muestra el sitio en que se ubicó lo que fue su continua habitación: un rústico reducto a la orilla de un camino que apunta más a unirse con el camino principal a San Mateo Cajonos.

En los avatares de la vida enfrentó la viudez en varias ocasiones, pero al final de la misma se adelantó a la última mujer que convivió con él. Le sobreviven varios hijos e hijas.
San Pablo Yaganiza, Oaxaca.
  Él hablaba de Dios sin obsesión, era un católico atemperado; el fanatismo no cupo en su vida, al contrario, la mojigatería no le habría permitido explayar libremente sus grandes emociones.
En uno de los relatos que presentamos aquí, nos menciona alguna de las ocupaciones que tuvo que realizar para conseguir el diario sustento: aunque la fundamental y principal fue su actividad campesina. Si bien en apariencia es poco lo narrado por don Francisco, en realidad es enorme la temática que trata. Cuando leemos sus narraciones parecieran fugaces, pero si tomamos en cuenta el tiempo y el espacio en que sucedieron, nos veremos forzados a entender que, en realidad, su vivencia fue amplia.
   Lo anterior a despecho de la desidia que no fijó su atención en este personaje sino cuando la edad lo vencía en la postrimería de su existencia, y cuando la muerte comenzaba a enfriarle la memoria, puesto que la ancianidad parece que no le fue propicia para esperar con suficientes comodidades el cierre del ciclo ineludible al que está sujeta toda vida.
   Yo era un niño cuando escuché hablar de don Francisco. Fugazmente pude captar que se referían a su agudeza y a su picardía para enfocar la atención de las personas. A la edad que yo tenía ni siquiera sospeché que la tradición y la historia oral se escondían en los relatos de aquel hombre. No fue sino hasta el año de 1979 cuando don Pancho, como también le decían, ocupó el cargo de síndico municipal y yo el de secretario.

Nuevamente la juventud e inexperiencia me hicieron escuchar los relatos con cierta indiferencia, aunque reconociendo la agudeza de algunos de ellos, ya que me llamaba la atención el interés que despertaban en las personas.
   Un poco más de veinte años tuvieron que transcurrir para que la vida nos volviera a encontrar a ambos. Para aquel entonces el transcurrir del tiempo nos había moldeado: a él nublándole la memoria, y a mí comenzando a clavarme los alfileres de la desilusión, de tal manera que yo, con lo que en aquellos años pasados había captado, lo ubicaba para que impregnara su voz en la cinta magnetofónica que, fría e indiferente, registraba parte de la vida del narrador.
   Los relatos se obtuvieron en varias sesiones y en diferentes lugares, por lo que es muy arriesgado hablar de un orden cronológico en ellos. Solamente sé que hoy, en esta tarde en que escribo, recuerdo las pláticas con aquel anciano y la nostalgia me compele a imaginar lo poco que somos en la vida, pero lo grande que pueden ser la memoria y el recuerdo. Por eso a esta recopilación la he llamado: Recuerdos y reminiscencias de don Francisco.
   Efectivamente, las pláticas con él se realizaron faltando poco tiempo para su muerte, por lo que en ocasiones los recuerdos se cruzaban galopantes, amenazando con atropellar la memoria de un hombre que solamente tuvo algunas horas para dejar plasmados sus recuerdos y sus experiencias pensando en la posteridad. Es lógico suponer entonces que a la tumba se habrá llevado todavía una inmensa variedad de vivencias.
   Aunque no sabía leer ni escribir fue un gran observador, sagaz y pertinaz receptor de las pláticas de los abuelos. Por eso sus narraciones abarcan desde épocas remotas hasta fechas relativamente recientes. Su analfabetismo no fue obstáculo para narrar sus experiencias, puesto que en zapoteco era un artista que manejaba nuestra lengua como pocos.
   A final de cuentas, el objetivo principal de esta publicación –tal vez incompleta y defectuosa desde el punto de vista de la literatura convencional–, de la narrativa zapoteca de don Pancho consiste en revalorar la expresión originaria de un hombre y de una comunidad que, como en muchos otros casos, están en riesgo de perder lo poco que les queda de propio: la lengua, entre otros elementos culturales.
Al comienzo de cada relato se insertan algunos párrafos en español como parte introductoria, enseguida aparecen el texto en zapoteco de la comunidad de San Pablo Yaganiza, tal como lo narró don Fran- cisco, y la traducción que hice, tratando de ser lo más fiel posible, aunque con tristeza y despecho deba reconocer que mucha energía y bastante dinamismo se pierden en ocasiones al traducir del zapoteco
al español. No es lo mismo externar el zapoteco tal como lo platicó el narrador, que buscar el equivalente de los vocablos y del sentido todo de la expresión; afortunadamente no se pierde en su totalidad la idea asentada en el texto, aunque existan algunas variaciones.
   El testimonio de don Francisco se recogió pensando pura y llanamente en la narración, meramente como un pasatiempo; sin embargo, la sorpresa toca a las puertas al hacer una atenta lectura: no podemos marginar ni dejar de relacionar los hechos dentro de un contexto histórico.
   Así, aunque la intención inicial haya sido dejar constancia de la prolífica memoria e imaginación del narrador, sin que lo pudiéramos evitar saltaron a la palestra elementos que constituyen y pueden significar en un momento dado cuestiones dignas de ser tratadas de manera más amplia para enriquecer el conocimiento acerca de lo que San Pablo Yaganiza ha sido como comunidad, como sujeto histórico de una evolución local y regional inevitable que ha envuelto también a todas las demás poblaciones.
Cerramos esta breve introducción con una advertencia al lector. La dualidad de este documento consiste en que puede ser degustado como anecdotario o, por qué no, puede servir de compuerta para estudiar a la comunidad desde otra perspectiva. Es el último servicio que hace don Francisco a su comunidad; presentarse sin ambages ni remilgos ni disfraces, sin odios ni rencores ante los lectores para que se entretengan con la lectura y tal vez se identifiquen con alguna de las múltiples experiencias que se narran.
   Con esa desnudez literaria se adentra y nos conduce, sin imaginarlo ni proponérselo, a un mundo y a un conjunto de géneros muy poco tratados en la literatura en lengua indígena, en donde a la picardía, la religión, la participación como narrador y como narrador protagonista se le ha visto y leído muy poco. Presenta la esencia de su vida sin adornos y desprovisto de temor porque no tiene compromiso con nadie en particular, su compromiso es, si acaso, con la cosmovisión de un mundo en el que vivió y dentro del cual pervive todavía.
   Por mi parte, me sentiré agradecido al saber que alguien, en algún lugar, destina un poco de su tiempo para analizar mi humilde aportación que consistió en la escritura y traducción de los textos narrados por don Francisco, tarea nada fácil para quien carece de recursos materiales para ello, pero que con gusto pongo en manos del lector, que será en última instancia quien juzgue de acuerdo con su percepción.
El tiempo, elemento que socava pero que también ubica, nos dirá algún día qué tanto de bueno o de malo se realizó. Aprovecho la ocasión para reiterar mi compromiso de continuar tratando los asuntos propios de las comunidades originarias hasta donde mis limitaciones lo permitan.
   Al tiempo también me atengo para reconocer mi acierto o mi atrevimiento al descorrer el velo –y lo digo sin el deseo de caer en retruécanos inútiles– de la pública intimidad de un hombre que supo adecuar su vida en todos lo ambientes para vivir una cruel pobreza económica sin maldecir la vida.
Porque él buscó la vida para besarla y amarla intensamente, por eso pienso que al final, cuando se separaron la vida y él, ambos se fueron satisfechos: la inutilidad nunca tuvo cobijo en la imaginación de don Francisco.


Ahora escuchemos al propio don Basilio:


Cómo era una boda antes

Cuando llegábamos a la edad de 20 años, le solicitábamos a nuestro papá que fuera a pedir a la muchacha que sería nuestra esposa. Le
decíamos dónde vivía la mujer que nos gustaba y entonces él iba.          Para la primera entrevista con los familiares de la muchacha llevaba una botella de mezcal y cigarros, y así, entre pequeñas libaciones y fumarolas se trataba acerca de la petición.
Al llegar a la casa del padre de la mucha cha el señor que iba a solicitar la mujer decía: —Buenas noches, ¿se encuentran? ¿Podemos pasar a platicar un momento?
El visitado contestaba:
—Pueden pasar, tomen asiento por favor—. Al decir esto les arrimaba unos bancos para que se sentaran.
Si en la primera entrevista no se conseguía el objetivo, entonces los familiares del muchacho insistían una vez más. La segunda era la definitiva para la aceptación o el rechazo.
En caso positivo de aceptación se tomaban los acuerdos para dialogar a cerca de la fecha más propicia para efectuar el llamado fandango. Antes de llegar a ello los padres y familiares del novio, en la primera visita formal, una vez concedida la mujer, llevaban un guajolote.
Antes no era como ahora en que en la primera visita ya llevan cuatro o cinco guajolotes. Eso hacían los antepasados, iban paso por paso. En la visita ya formal tomaban toda la noche, en aquella no- che hablaban de fechas y de la manera de cómo efectuar la fiesta de boda.
Al siguiente día los pocos que conservaban algo de lucidez se trasladaban al domicilio del novio para desayunarse con frijoles refritos. Claro que esto era una vez que acordaban si sería una fiesta sencilla o un fandango. Si era esto último, se platicaba acerca de quién daría la ropa para los novios, el metate, el baúl, el ropero y otros gastos que proporcionaría el padre del novio.
Se manejaban fechas para decidir la más adecuada para el desarrollo de la boda. Esto era después de que habían comido los primeros guajolotes que les había llevado el padre de la novia.
No eran muchos guajolotes los que se pedían en aquellos tiempos, mucho habrían sino unos trece o catorce. De ellos comían los invitados y se repartían otros ya fuera en fracción o enteros tomando en consideración, el apoyo que ellos brindarían para el gasto.
El día de la boda se ponía en pie un viejito para pronunciar una breve pero emotiva arenga a los novios, esto era momentos antes del banquete nupcial que consistía en los guisos preparados con la carne de los guajolotes que habían sido trasladados en canastos, una vez sacrificados, acompañando sus carnes con el respectivo caldo, tamales de frijol y otras viandas.
Las palabras pronunciadas por el anciano eran más o menos estas:
—Ya llegó el día y la hora en que el señor aquí presente, el padre del novio, cumple lo que prometió. Llegó el momento en que dejarán de ser una sola persona para convertirse en una pareja, porque no está bien que una persona viva sola.
Dirigiéndose al papá del novio continuaba:
—Ahora debes advertirle a tu hijo que de aquí en adelante se olvide de ustedes ya que él, en su nuevo hogar, tendrá nuevos padres y responsabilidades nuevas. Ya ustedes dejarán de ser su centro de atención, ya no les hará caso por lo que deberás comprenderlo y disculparlo. Será ahora a su esposa, a su nueva familia a quien atenderá, a quien brindará su atención. Tampoco deberá ser flojo tu hijo, deberá tener leña y ocote que es lo que se necesita para cocinar. Al llegar a su casa no lo hará con enojo, gritando o exigiendo comida, sobre todo si sabe que no trabaja y aunque trabaje deberá tener paciencia en lo que se le sirven los alimentos. Paulatinamente tendrán que adaptarse uno al otro, ya que no todos comemos igual, a cada quien le gusta la comida con más sal o con más dulce que a otro y, así, de diferente manera, pero los dos deberán corregirse con suavidad y buen modo.
De esa manera les dirigía la palabra el viejito.
El papá del novio por su parte reunía a las autoridades municipales: presidente, síndico, alcalde, todas las autoridades asistían a la comida de la tarde, el día de la boda. Antes de iniciar con la comida, al igual que el anciano que anteriormente lo había hecho, el presidente municipal tomaba la palabra. Dirigiéndose a la novia y al público presente, con voz fuerte para que la novia y los presentes lo escucharan, exclamaba: —Ahora sí ya te fue bien, ya tienes una nueva familia; por lo que no vayas a querer regresar cada rato a la casa de tus padres, así que ya no dirás: “Ya me voy a mi casa”. ¡Saliste para siempre de tu hogar! Hasta que llegue la muerte. Allí en la orilla de la tumba, en el cementerio será el lugar de la separación, pero antes no.
Y continuaba de esta manera:
—Así que ahora cuidarás a tu esposo y le darás de comer y de beber, será para él lo que cocines, te olvidarás de la casa de tus padres, pues ellos de corazón y con gusto te miran partir. Por lo que tú no digas: “Me voy a la casa de mi padre, de mi madre”. Ahora y para siempre estarás en tu nuevo hogar, gracias a Dios ahora son dos, ahora forman una pareja. Llegó el día, llegó la hora.
Después iniciaba la comida y seguía la fiesta.

domingo, 13 de febrero de 2011

ANÁLISIS DE LA POBREZA EN OAXACA


Acaba de sacar de sus talleres gráficos Carteles Editores este interesante libro especializado. 
Sus autores son: Pedro Maldonado Cruz, Julio César Torres Valdez y Andrés E. Miguel Velasco, veterano en estas lides editoriales de temas regionales de Oaxaca.
ISBN  978-607-7751-36-6
Contiene análisis, estadísticas, matemáticas, método y todos los elementos necesarios para entender las causas de la pobreza en que vive este estado. Para ello emplearon 208 páginas de un libro que mide 16.5x21 cm y ya está disponible para los interesados. Se trata de una edición del Centro de Graduados del Instituto Tecnológico de Oaxaca.

Reproducimos enseguida su texto introductorio para ser más claros respecto a sus alcances:

A nivel mundial, México se ha caracterizado por presentar niveles de pobreza considerables. A pesar de formar parte del grupo de los países en desarrollo, México no ha logrado mejorar la situación de pobreza en la cual se ha ubicado históricamente.
En 2008, de acuerdo con el estudio “Panorama Social de América Latina 2009” elaborado por la CEPAL, México se ubicó en el grupo de países con niveles de pobreza mediana, y fue el único país de Latinoamérica que presentó un aumento en la situación de pobreza, la cual se incrementó en 3.1% entre 2006 y 2008, esto es el reflejo de los efectos iniciales de la crisis económica que se manifestó al final del 2008 (CEPAL, 2009).
Es pertinente señalar que la situación de precariedad que una buena parte de la población ha padecido a lo largo del tiempo ha incidido en los índices de pobreza, lo que ha originado que varios estados presenten altos niveles de pobreza, principalmente los de la región sur, que se ha caracterizado por concentrar a los estados con mayores porcentajes de población pobre en el país, siendo el estado de Oaxaca uno de ellos. Esta situación es preocupante si tomamos en cuenta que estos estados cuentan con una gran diversidad de ecosistemas naturales lo que podría ayudar a mejorar la economía local, sin embargo, a pesar de ello, la mayoría de la población vive en condiciones alarmantes de pobreza (Berumen, 2003:5).
Dentro del estado de Oaxaca, los niveles de pobreza han originado que la población sea considerada como una de las más pobres a nivel nacional, originada esta situación por la evidente concentración de la riqueza y del poder, lo que ha reafirmado la pobreza intergeneracional la cual es difícil de superar dadas las condiciones económicas y sociales existentes.
Para la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), de los 400 municipios del país clasificados con población en pobreza extrema, 356 pertenecen a Oaxaca (Berumen, 2003:5). Esto muestra que en 62% de los municipios la población carece de oportunidades, estando lejos de desaparecer esta problemática.
La situación que ha vivido México en cuanto a los altos índices de pobreza, y en particular el estado de Oaxaca, es el resultado de las políticas públicas que han implementado los tres niveles de gobierno. A pesar de que el gobierno federal ha creado diferentes programas que han sido orientados a combatir la pobreza en el país, no se han logrado mejoras significativas, ya que como lo menciona la CEPAL, la economía mexicana ha sido la única en presentar una situación desfavorable, siendo mayores los niveles de pobreza en el 2008 (CEPAL, 2009).
Los trabajos de Julio Boltvinik, Hernández Laos y Skezély, entre otros, muestran la evolución de los niveles de pobreza en México en el periodo 1960-2005, por esta razón se retomaron estos estudios para lograr una mejor comprensión de la pobreza tanto a nivel nacional como estatal. En relación al estado, se analiza el estudio elaborado por la CONEVAL, el cual muestra los niveles de pobreza que se han presentado desde 1992 al 2005, para poder determinar si la población oaxaqueña mejoró su situación, una vez que los programas fueron implementados.
El objetivo de este trabajo consiste en determinar los niveles de pobreza existentes entre las regiones y al interior de estas para mostrar aquellos municipios que se encuentran con importantes porcentajes de población en condiciones de pobreza extrema; para ello se tomará información contenida en los censos y conteos de población en lo relacionado con educación, vivienda, salud, etc. Se busca dar respuesta a la pregunta: ¿Qué región y qué municipios en el estado de Oaxaca durante los años 1990, 1995, 2000 y 2005 tienen población en condiciones de pobreza extrema?
Para dar respuesta a la pregunta anterior, se plantearon los siguientes objetivos:

Conocer la evolución de la pobreza en las regiones del estado de Oaxaca en el periodo de análisis.
Determinar cuántos municipios tienen población en condiciones de pobreza extrema en el periodo 1990-2005.

En la hipótesis emitida sobre la pobreza, se considera que “el número de municipios en condiciones de pobreza extrema ha disminuido al menos en 20%”.
La metodología considera los indicadores relacionados con la pobreza aplicando los métodos de Pobreza de Ingreso y Necesidades Básicas Insatisfechas. Estos indicadores al ser agrupados permiten tener una mejor perspectiva sobre la pobreza, en cuanto a las desigualdades existentes en cada región y municipio. La información se encuentra contenida en Censos y Conteos de Población elaborados por el INEGI.
Para obtener el Índice de Pobreza, se aplica el método de Taxonomía Wroclaviense, precursor del Análisis de Cluster, a fin de elaborar un índice sintético que permite conocer a nivel municipal la situación existente durante el periodo 1990-2005: en el análisis de la pobreza, se tomaron en cuenta las siguientes clasificaciones: Bajo Nivel de Pobreza (BNP), Pobreza Moderada (PM) y Pobreza Extrema (PE). Para mostrar los resultados obtenidos, el trabajo se estructura en cuatro capítulos.En el primero, se considera el marco de referencia que sirve de base para conocer con precisión los factores que inciden sobre la pobreza.
En el marco teórico, segundo capítulo, se hace referencia brevemente a aspectos generales de las diferentes concepciones de pobreza.
El tercer capítulo presenta el diseño metodológico que especifica el tratamiento y análisis de la información para calcular los Índices de Línea de Pobreza y Necesidades Básicas Insatisfechas con información contenida en los Censos de Población y Vivienda y los Conteos de Población y Vivienda del estado de Oaxaca.
Los resultados se presentan en el cuarto capítulo, considerando los derivados de la información de los censos y conteos de población y vivienda a nivel regional, a partir de los cuales se realizaron los análisis correspondientes.
Por último, se arriban a las conclusiones y recomendaciones y se presentan propuestas sobre cómo puede hacerse frente a la pobreza de manera objetiva y efectiva, especialmente en aquellas regiones en donde esta está profundamente arraigada.

Para abundar en el interés del lector probable que navega por internet, agregamos el Indice:








sábado, 12 de febrero de 2011

SOBREVIVIENDO! Especies en peligro de extinción en Oaxaca


Bajo el lema: Sobreviviendo. Especies en peligro de extinción en Oaxaca. Manéjese con cuidado
Juan Alcázar logró reunir una veintena de artistas y coordinándose con zoólogos, biólogos y expertos en la defensa del medio ambiente, hizo que cada uno "adoptara" un animalito y lo retratara empleando el arte de la gráfica para ello. El resultado es una carpeta de obras inéditas que integran las imágenes que aquí reproducimos y textos que describen a las especies, sus hábitos y su hábitat. La carpeta es de un formato grande (40x60 cm aproximadamente), de tiraje limitado, firmado cada original por sus autores, entre los que recordamos a los hermanos Pineda Matus, Aceves Humana, Alejandro Santiago, Juan Alcázar, etcétera.


En la idea original participó desde luego Ivan Restrepo, autor de la presentación del catálogo correspondiente. Surgió cuando se preguntaron qué debería aportar la biología a los festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución y observaron que en ningún caso se volvía la mirada hacia la naturaleza, ahora bandera tan de moda.
¿Cuál es el estado que guarda la fauna de Oaxaca tras 200 años de vida independiente?



Aquí está la visión de científicos y de artistas reunidos en un solo tomo, primoroso, de 20x20 cm que editó a todo color Carteles Editores y que se presentará –junto con la carpeta de originales– este lunes 14 de febrero a las 19 horas en el Museo de los Pintores de Oaxaca. Esta edición consta de 500 ejemplares y se distribuirá nacionalmente y en el interior del estado, en cada comunidad a la que pertenecen las especies retratadas. El mes próximo se exhibirá y se presentará el libro en Casa Lamm, de la ciudad de México.



Un anexo al mismo será un cuadernillo donde se reproducen estos mismos animales, pero vistos por niños de las comunidades rurales más alejadas de la capital. Ellos retrataron a estos animalitos e hicieron una descripción de cada uno, así como de su interrelación con su vida. Así, vemos cómo escriben cosas como "mi papá lo mata y todos nos lo comemos"... Un candor digno de encanto, pero también una dramática recordación de que en las pobres y lejanas comunidades, algunos de estos animales son una de las pocas fuentes de proteína que su entorno les provee, así como también son una fuente constante de sus relatos fantásticos.


EL EXQUISITO HIPERREALISMO DE SANTIAGO CORRAL

Acaba de presentarse en San Miguel de Allende, Guanajuato, el catálogo de la exposición del artista SANTIAGO CORRAL NATURALEZA VIVA

El multipremiado artista  nació el 25 de julio de 1964.
De nacionalidad mexicana, proviene de una familia talentosa de pintores y creadores mexicanos de ascendencia española. De formación autodidacta. Corral comenzó su trayectoria como pintor a la temprana edad de los doce años. Su obra se ha comparado a la escuela del contemporáneo maestro Antonio López García. Hoy en día Santiago exhibe en su galería en la Fábrica La Aurora en San Miguel de Allende donde actualmente pinta y reside.

Vale la pena ver parte de la obra que forma este catálogo impreso y encuadernado en Carteles Editores:


No son fotografías sino pintura:


Son tan reales que provocan estados de ánimo que el mismo Epicuro aplaudiría:


Y él es el Maestro Corral, estudiando la vida íntima de su naturaleza muerta:


El catálogo se imprimió a todo color. Felicitaciones!


Libro: Voces de la Transición: AGOTADO!

A 60 días de su publicación, el mejor libro del año tiene circulando entre los lectores 1,500 ejemplares, habiendo agotado su primera edición.
Ya está en proceso la segunda!

Está de venta en nuestras oficinas de Colón 605; en las librerías Proveedora Escolar, Grañén Porrúa y la Balanza, así como en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UABJO y en algunos puestos de periódicos. 

Lo presentamos ante un público muy participativo de la ciudad de Juchitán el pasado viernes 4 de febrero, en la recién restaurada Casa de la Cultura, que dirige Vidal Ramírez Pineda. Allí participaron como ponentes Samael Hernández y Claudio Sánchez –coautores– y Manuel López Villalobos.

Una crónica completa de esta presentación y de un viaje por la región zapoteca y huave, o mejor dicho: ikoot la acaba de publicar en su blog Samael y aquí está el link para leer tan amena crónica.



Estas son fotos que tomamos en la Casa de la Cultura, con su grupo de danza folclórica. Son un pequeño ejemplo del garbo y belleza de la mujer de aquellos lares que invitan a volver una y otra vez. Hay más fotos que agregaré posteriormente.

Y una más no hará daño:


Por último...:
Concluimos la velada yendo a escuchar un CONCIERTO DE MAMBOS que ofreció la Orquesta Infantil y Juvenil de Juchitán en una garnachería popular, con el objetivo de hacerse de dinero para pagar su viaje a España, donde competirán contra orquestas similares europeas... Si van ataviados como se ve en la foto, que se cuiden aquellos!

También se presentó el libro, esta vez con la participación del mismo Samael y de Isidoro Yescas, en el Club Rotario Oaxaca, que dirige Rodolfo Ruiz. Igualmente, el público asistente provocó una buena tanda de comentarios interesantes que les movieron a conseguir el libro, pese a tener ya agotados sus ejemplares! Se encargó de conseguirlos el buen amigo Margarito Guerra Torres, con quien también compartimos garnachas en Juchitán, acompañados de su estimada esposa.

Por cierto Margarito es autor de un libro titulado "Andanzas y recordanzas de Andrés Henestrosa", editado por Miguel Ángel Porrúa (México D.F. 2008) y me lo obsequió y yo gustoso lo agregué a mis libros que tengo del autor de Los hombres que dispersó la danza... Ya le puse en la "cola" de lecturas pendientes...

Tres semanas atrás, el libro "Oaxaca 2010 Voces de la transición", se presentó a los estudiantes del Instituto de Estudios Superiores de Oaxaca –IESO, que dirige Luis Cortés Osorio–, promovido por la Maestra Magdalena López Rocha, también coautora del mismo. Un auditorio bastante interesante, pues se trata de estudiantes de Comunicación, es decir, futuros analistas políticos y periodistas.

Está pendiente la presentación del libro que ha despertado muy buena crítica en la Universidad José Vasconcelos y en la Benito Juárez.

Una reseña crítica del mismo tomo recibimos desde Veracruz por parte de Eleonaí Rivera, quien la publicó en su blog del cual compartimos el link directo:

http://lectura-escritura.blogspot.com/2011/02/oaxaca-2010.html

Agradecemos el interés que ha despertado este libro que reúne una muestra del valioso capital intelectual que se ocupa de Oaxaca. Gracias a todos.