sábado, 29 de septiembre de 2012

GÉNERO Y CULTURA, UN LIBRO DE LA UABJO

Llega al amplio público lector, tanto académico como general, esta interesante reunión de visiones sobre las coincidencias entre el Género –la opinión de ELLAS–y la Cultura, con Mayúsculas.
Su portada es una pieza del pintor Shinzaburo Takeda, maestro y Maestro de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, editora de este volumen:

Dos tejedoras del Istmo de Tehuantepec laborando en un textil que después será un huipil que vista a alguna de sus bellas paisanas.

Los coordinadores de tan oportuna edición son la Doctora María Leticia Briseño Maas y el Maestro Francisco José Ruiz Cervantes, ambos connotados académicos, dueños de una ya muy sólida trayectoria en las escuelas universitarias, llámense Ciencias de la Educación o Investigaciones en Humanidades.

Ingresemos a sus contenidos llevados de la mano de Josefina Aranda Bezaury, también profesora investigadora perteneciente al Instituto de Investigaciones Sociológicas de la UABJO:

Presentación




Es innegable que el género parte de la noción de una
diferencia sexual derivada de una biología diferenciada, pero se
centra especialmente en la construcción social de esta
diferencia. Es por ello que […] las normativas que codifican el
ámbito de actividad y el rol social de la mujer se sitúan en las
estructuras sociales y en las normas culturales y, por lo tanto,
pueden ser modificadas en función del desarrollo
socioeconómico-político de una sociedad.
Mary Nash.1



Los estudios feministas han dado cuenta que las dinámicas de dominación y discriminación social genérica constituyen hechos históricos y son producto de procesos multifactoriales que deben entenderse (y explicarse) en ese sentido.
Este libro se inscribe en esa tradición de estudios, y constituye una importante fuente de consulta, donde l@s lector@s podrán acceder a etnografías y análisis holistas, en los que se muestra que las condiciones de vida, la pertenencia a una clase y etnia, las oportunidades y los obstáculos de las prácticas culturales, posibilitan o limitan el pleno desarrollo de las mujeres como seres humanos. Pero también, las posibilidades de transformación emprendidas para lograr la igualdad, la cual no se opone a la diferencia sino a la desigualdad.
Resulta de gran interés para quienes pretendemos ampliar los conocimientos de las relaciones de subordinación genérica, o de las mujeres, no sólo en el estado de Oaxaca, sino también en otros estados, ya que abarca estudios realizados en Yucatán y en Sinaloa.
Destacan l@s autor@s que las prácticas de dominación presentes han reproducido la invisibilidad de las mujeres y, por tanto, la necesidad de incrementar sustancialmente el conocimiento sobre la realidad de las mujeres desde un enfoque multicultural y genérico.
Efectivamente, como afirma Teresa Sierra en este volumen, se coincide con la afirmación de que:

Tanto el feminismo como los debates socio-políticos de los últimos años han puesto al multiculturalismo como eje, desde el cual se han retomado los problemas en torno a la identidad, la diferencia y la desigualdad, la puja entre los derechos individuales y grupales e incluso el cuestionamiento al universalismo desde el reconocimiento de las particularidades, el refuerzo de estructuras excluyentes y discriminatorias de las mujeres y mujeres pobres, que son algunas de las más perjudicadas.

En los primeros cinco capítulos, se presentan estudios sobre los sistemas normativos indígenas y las propuestas de modificaciones que reivindican las mujeres en sus luchas por la igualdad genérica, en lo político, en lo económico y en lo cultural, abarca también un trabajo sobre un personaje femenino histórico.
En el primer capítulo, Concepción Núñez Miranda responde a la pregunta central: “¿Las tradiciones y costumbres, una cultura de discriminación de género?”, título de su trabajo.
Desde su punto de vista, las mujeres de los grupos originarios comparten los fenómenos de exclusión, pobreza y discriminación de género, pero ni son un grupo homogéneo ni viven realidades socioculturales idénticas. Nos explica que a pesar de que los sistemas normativos internos han funcionado en la organización interna de las comunidades, y son también un derecho necesario para legitimar los procesos de resistencia de los pueblos originarios, estos reproducen normas e ideologías en detrimento de las mujeres.
Su propuesta se centra en la siguiente afirmación:

Es importante subrayar que no se trata de victimizar a las mujeres para descalificar el derecho indígena, pero tampoco se puede negar la condición subordinada y la opresión de género que ellas viven en sus comunidades. De lo que se trata es de repensar la costumbre y la tradición de la misma manera que se hace con el sistema democrático. Para ello hay que estudiar las dinámicas histórico-culturales y sus repercusiones en los sistemas normativos internos de los pueblos originarios para transformarlos.

Posteriormente, la autora habla sobre las experiencias de diferentes mujeres indígenas organizadas, y reivindica la postura de aquellas que están realizando una búsqueda por transformar sus usos y costumbres, haciendo conciencia de su situación y pensando en sus derechos. En ese empeño, concluye, se podrán realizar los cambios necesarios y romper los estereotipos de género del sistema normativo y de las prácticas de usos y costumbres, sin debilitar aquellos que fortalecen la vida comunitaria.
En el segundo capítulo, “Presidentas municipales por el sistema de Usos y Costumbres en Oaxaca. Perfiles y trayectorias” elaborado por Verónica Vázquez García, se afirma, en el mismo sentido que en el anterior capítulo, que la adquisición de derechos ciudadanos por parte de las mujeres indígenas ha sido doblemente compleja, puesto que se trata de combatir dos tipos de desigualdad: la de género y la de etnia, ya que las mujeres indígenas viven discriminación no sólo en la sociedad dominante sino al interior de sus propias comunidades. También asevera que: “La clave está en que [ellas] puedan promover la renovación de tradiciones sin negar su participación en la lucha de sus pueblos; y sin dejar de ser culturalmente distintas a otras mujeres”.
Su trabajo analiza los perfiles y trayectorias de todas las mujeres que han sido presidentas municipales en el sistema de usos y costumbres de Oaxaca desde que este fue legalizado como forma de gobierno. Compara la situación de estas con las de otros lugares del país, destacando que “no sólo comparten sus altos niveles de escolaridad con otras presidentas municipales del país, sino también una trayectoria de liderazgo basada en el servicio a la comunidad”, sin embargo, un rasgo distintivo de las presidentas de Oaxaca es su origen indígena.
Concluye que es necesario reflexionar sobre aspectos como son los ciclos de vida de las mujeres, pues son determinantes para su participación en el espacio público y el poder, y en consecuencia lograr avances hacia la equidad de género en la política municipal del país.
En el tercer capítulo, “Modernidad y género en el Tehuantepec porfiriano”, Francie R. Chassen-López aborda la vida de Juana C. Romero quien “fue un símbolo del proceso por el cual los individuos pasaban de una identidad indígena a una mestiza, un proceso muy típico del Porfiriato, excepto por el hecho de que esta movilidad casi siempre ha sido descrita como masculina”.
La autora aporta evidencias históricas de este importante personaje de la historia oaxaqueña y nacional, mostrando como comunicó a los tehuanos mundialmente –aunque sea solo en la moda y en las mercancías– y como inculcó la cultura capitalista en Tehuantepec.
A través de las obras benéficas, esta “patrona del progreso” formó mentes, hábitos e inculcó una moral rediseñando el territorio local. Al analizar sus acciones, su trascendencia y la fuerza de este personaje, la célebre Juana Cata, Chassen considera que a pesar de las significativas transformaciones que esta mujer realizó, estas constituyen la obra de “una benefactora maternal [que] sigue siendo menos amenazadora que la de una poderosa cacica modernizadora, decidida a disciplinar Tehuantepec”.
Los cambios en los roles de género a partir de los proyectos productivos en comunidades con presencia migratoria de la microrregión Zoogocho, Oaxaca” es el título del capítulo desarrollado por Virginia G. Reyes De la Cruz, en donde se analiza, a partir de entrevistas a profundidad, las transformaciones de varias comunidades serranas a raíz del esfuerzo de grupos comunitarios organizados para desarrollar actividades productivas, del escaso éxito migratorio y la escuela.

Por la emigración de los hombres […] Ellas han pasado a cumplir roles sociales más amplios, [por] la falta de “ciudadanos activos”, [pero también el hombre realiza] actividades tales como: lavado de ropa, cocina, planchado, limpieza de la casa y lavado de trastes principalmente, lo cual articula actividades propias de la mujer en una actividad masculina.

En el capítulo se narran también los problemas que confrontan los participantes en los proyectos productivos; y se concluye que las mujeres que se han ubicado en estos no han superado los roles tradicionales y solo han obtenido apoyos de poca importancia, por lo que las modificaciones en ellos han sido incipientes y no han llegado a ser de trascendencia.
En el quinto capítulo, “Entre la tradición y la vindicación: La Vela de las Auténticas e Intrépidas Buscadoras del Peligro, Juchitán de Zaragoza, Istmo de Tehuantepec”, las investigadoras Gloria Zafra y María Magdalena López Rocha aportan una magnífica etnografía sobre “una de las celebraciones más famosas organizada cada año por la comunidad homosexual en el municipio de Juchitán de Zaragoza”, explican las modificaciones que ha tenido, y aportan el significado de esta fiesta para la comunidad homosexual después de treinta años.
Las autoras afirman que la identidad de algunos homosexuales es más visible en esta ciudad del Istmo de Tehuantepec porque se ha retomado lo femenino como un referente y, en especial, porque han realizado una lucha por la defensa de su diversidad, sus espacios y por la preservación de su identidad como zapotecas, todo esto les ha permitido establecer un ambiente favorable a su causa, aun fuera de las fronteras de ese lugar.
Al finalizar, en este capítulo se abren interesantes cuestiones para la investigación futura:

¿cómo y de qué manera la decisión de asumir y de vivir la homosexualidad dentro de la familia tradicional ha doblado o flexibilizado sus estructuras y cambiado sus formas de organización?, ¿qué climas sociales y culturales, en las distintas regiones del estado de Oaxaca, han favorecido la manifestación pública de la diversidad sexual?

Los siguientes tres capítulos son una importante fuente de consulta para quienes se interesan en el análisis de la situación de la juventud, la sexualidad y las costumbres frente a la moda y el cuerpo. Señalan claramente que es obligatorio repensar la noción de identidad fija y que todavía son escasos los estudios en este sentido por lo que queda mucho que explorar sobre los múltiples significados que las identidades pueden alcanzar en contextos distintos y en diversas relaciones respecto a l@s jóvenes en México.
María Leticia Briseño Maas aborda el tema de l@s jóvenes en contextos multiculturales en el sexto capítulo. Con el título “Juventudes indígenas, sexualidad y género”, aborda los interesantes resultados obtenidos en la investigación realizada con jóvenes indígenas que estudian en la Escuela Normal Bilingüe e Intercultural de Oaxaca (ENBIO) sobre la construcción social e impacto en la vivencia de la sexualidad y el género de dich@s estudiantes.
Destacan la descripción de la metodología y las técnicas utilizadas en la investigación, afirmando que no se buscó la representatividad de los casos, sino la recuperación de la diversidad y singularidades de las experiencias individuales. En cuanto a técnicas, por una parte, se contó con el desarrollo de un taller grupal para obtener información sobre sexualidad y género; por la otra, se optó por la distribución de una bitácora para que l@s participantes anotaran sus reflexiones en torno a los temas abordados; y, finalmente, se utilizó un buzón de los secretos, como un espacio creado para conservar el anonimato de l@s jóvenes en su expresión de dudas y/o inquietudes sobre cómo viven su sexualidad y salud. Entre las preocupaciones de l@s jóvenes que se expresaron con mayor frecuencia en el buzón, estuvieron las relacionadas con las infecciones genitales, la eyaculación temprana y el coito interrumpido.
El análisis de los testimonios de l@s jóvenes permite concluir a la autora que:

la tendencia de acumulación de múltiples rezagos socioeconómicos combinada a las tradiciones culturales lleva a la configuración de significados de la sexualidad en las y los jóvenes indígenas, en donde el hermetismo es el cimiento de los tabúes, de los mitos, desde donde se despliega una forma de control de unos sobre otras, organizado en círculos concéntricos desde la regulación de la intimidad al espacio doméstico, la casa hasta el gobierno de la comunidad en donde mandan los hombres, de acuerdo a los roles interiorizados de género. La transgresión de estos límites, o el surgimiento de expresiones diferentes, lleva consigo el estigma, la descalificación, el rechazo y la exclusión por parte de la comunidad […] [Pero] También permite que las y los jóvenes se enfrenten a estas normas, rechazando algunas, actualizando otras u otorgándoles otros sentidos […] favorecen el surgimiento de nuevos modos de pensarse a sí mismos como “sujetos sexuales” pero que paralelamente genera nuevos conflictos, distanciamientos y cuestionamientos de los saberes tradicionales del mundo adulto aprendidos desde la infancia.

En el capítulo 7, l@s autor@s consideran que el contexto sociocultural determina de qué manera se comportan los adolescentes en cuanto a sexualidad. Con el título: “Mujeres y hombres adolescentes rurales de Yucatán ante la salud sexual y reproductiva”, Andrés Santana Carvajal, Rubén García Flores, Rocío Quintal López y Manuel Ordoñez Luna, através del uso de técnicas participativas orientadas a población adolescente, realizan un diagnóstico, con el fin de conocer las prácticas de sexualidad y salud reproductiva con la finalidad de proporcionarles elementos para tomar decisiones razonadas acerca de estas. El trabajo se realizó en el municipio maya de Kantunil, ubicado al oriente de Yucatán, y los temas abordados fueron los siguientes: sexualidad, noviazgo y relaciones sexuales, relación de pareja, masturbación, inicio de vida sexual activa, virginidad, embarazo y adolescencia y aborto, prácticas sexuales y conocimientos sobre salud sexual y reproductiva.
Concluyen que la población estudiada presenta conocimientos escasos en temas de sexualidad y salud reproductiva, exceptuando el conocimiento del preservativo y del VIH, por lo que consideran que las campañas de difusión masiva sobre estos dos temas han tenido impacto. También consideran que:

Los puntos de vista que externaron en aspectos de sexualidad son considerados como “conservadores”, pero presentan cierta apertura y tolerancia con determinados comportamientos como las relaciones sexuales antes del matrimonio y el autoerotismo.

Significados elaborados por chicas y chicos sobre el cuerpo, la moda y el piercing”, Olga Grijalva Martínez, constituye el capítulo 8. Este novedoso trabajo presenta los significados que l@s jóvenes le dan al cuerpo y a la vestimenta, a partir de sus relaciones con amig@s y padres, así como la influencia que tienen los medios de comunicación masiva y las modas. La hipótesis de la autora es que las prendas de vestir y el uso del piercing son prácticas sociales que tienen un peso significativo en la construcción de las identidades personales y sociales de la juventud, pues sirven para producir una apariencia que otorga aceptación o rechazo por sus pares y se utiliza como un elemento de diferenciación social, para crear comunidades y también para excluir.
Este trabajo etnográfico se realizó a partir de conversaciones y observaciones con estudiantes de ambos sexos, entre 14 y 18 años, de una preparatoria pública de Sinaloa. En su análisis afirma:

Un aspecto que llama la atención en los resultados es que las chicas en repetidas ocasiones hicieron referencia a su cuerpo al evaluarlo frente a un modelo ideal […] Con la vestimenta y accesorios los estudiantes tienen la posibilidad de hacerse visibles (las chicas al mostrar el cuerpo, los hombres al usar aretes) o pasar desapercibidos (usar ropa guanga, no andar a la moda). Algunos objetos y prendas resaltan las formas del cuerpo de las mujeres (la ropa ajustada las hace verse atractivas) mientras otros las ocultan (la ropa holgada).

Concluye el estudio que tanto l@s amig@s como los padres ejercen influencia en la elección de los bienes relacionados con la apariencia de l@s jóvenes, y contrario a lo que a veces piensan los adultos, l@s jóvenes no siempre “siguen” a sus amig@s. La elección de los bienes relacionados con la apariencia está íntimamente relacionada con creencias profundas sobre lo que valoran las chicas en el proceso de crecer y formarse como mujeres.
Los capítulos 9 y 10, abordan interesantes temáticas sobre representaciones de las mujeres mexicanas y sus repercusiones en relación a la educación y a la sensualidad femenina.
En el capítulo 9, María de Guadalupe Pérez Aguilar presenta un análisis de los estereotipos de la mujer mexicana presentes en la obra de Octavio Paz, Roger Bartra y Marcela Lagarde y su relación con la educación en México. En especial, el trabajo “Estereotipos de la mujer mexicana y el sexismo en la educación formal” muestra su relación con las desigualdades y contradicciones del sistema educativo mexicano.
Afirma que la cultura patriarcal mexicana ha limitado la identidad de la mujer en dos figuras opuestas: “la madre casta y virtuosa, Virgen de Guadalupe; o la traidora y transgresora Malinche. Estos personajes son una expresión maniquea, desde donde o se es una buena mujer o una mala mujer”.
Cita a Graciela Hierro, donde plantea que no se puede denominar educación sino “domesticación” al proceso educativo en México, pues a las mujeres mexicanas se les enseña a obedecer, reforzando así los estereotipos tradicionales que terminan anulándola como persona. También cita a Emilia Moreno respecto al llamado “currículum oculto”, el cual se refiere a las actitudes y los comportamientos, que de forma sutil y disfrazada, reafirman cotidianamente los papeles tradicionales de mujeres y hombres.
Concluye que los estereotipos de género constituyen limitantes del desarrollo integral de mujeres y hombres, a pesar de que actualmente se han superado algunas barreras, aún subsisten de manera importante e impiden avanzar hacia la equidad de género, por lo que la tarea de la educación es reformularse en torno a la Perspectiva de Género.
El capítulo 10 lo desarrolla Alba Cerna López y lo titula “Sensualidad femenina: ¿Una situación bochornosa?”. Expone las implicaciones del erotismo femenino y su sucesión por las distintas etapas de vida. La autora hace:

énfasis en el aparente “declinamiento” de este: la menopausia y el climaterio, etapas por demás importantes, de las que poco se habla y que son aprovechadas desde el punto de vista comercial por infinidad de laboratorios farmacológicos, en “aparente beneficio” de la población femenina, que demanda “alivio” a esta “bochornosa” situación. ¿Será esta la única opción para salir avantes? ¿Es la triste despedida al erotismo?

Concluye que su propuesta constituye una “provocación” para que l@s lector@s aborden más frecuentemente el tema de “las pasiones que nos aquejan y de las cuales podríamos no querer saber […] “La presencia de mujer, como el aire, impregna la materia y ahonda en un real incognoscible”.
Finalmente en el capítulo 11 titulado “conocimientos de los hombres sobre tres complicaciones maternas en una comunidad maya de Yucatán, México”, Elsa Rodríguez Angulo, Andrés Martín Santana Carvajal, María Guadalupe Andueza Pech y Jolly Hoil Santos, realizan un estudio cualitativo con hombres del municipio de Chemax, comunidad que se caracteriza por su alto grado de marginalidad y por ser un municipio donde las mujeres tienen tres veces más riesgo de fallecer por causas maternas, que las mujeres que viven en zonas urbanas. L@s autor@s afirman que la forma como los hombres construyen su saber respecto al cuidado de la salud de su esposa embarazada, se da a través de los servicios de salud, los medios masivos de comunicación, el contacto con médicos tradicionales, así como en la relación que establece con otros hombres de la comunidad; concluyen que estas interacciones cobran relevancia cuando se ubica la importancia del papel que desempeñan los hombres para salvaguardar la salud de sus esposas durante el embarazo, el parto y en la etapa de la cuarentena. El conocimiento de estas construcciones, ayudaría evitar las tres principales complicaciones que se pueden presentar en el proceso, como son la hemorragia, la preeclampsia-eclampsia y la sepsis, que tantas vidas de mujeres han cobrado en este municipio.

Josefina G. Aranda Bezaury
Investigadora IIS-UABJO
1 Mary Nash y Diana Marre (eds.), Multiculturalismos y género: perspectivas interdisciplinarias, Barcelona, Edicions Bellaterra, 2001.



El libro tiene un formato de 15x23 cm y alcanza más de 250 páginas. Para beneficio de quien lea estas páginas reproducimos aquellas donde viene el índice:






















  

1 comentario:

  1. hola, tengo entendido que ud es el autor del libro "OAXACA Y SUS PATRIMONIOS NATURALES Y CULTURALES", así mismo leí en un articulo de noticias que habia reimpreso un libro de cocina de oaxaca, mi pregunta es porque en mi tesis de titulacion necesito buscar las recetas posibles del chilhuacle, asi mismo informacion de este, y de verdad que me gustaria mucho que ud me pudiera dar información donde conseguir ese libro que menciona, asi como informacion anexa acerca de este chile endemico de oaxaca. El libro que de ud es autor lo compré hace dos semanas, es como un cuadernillo, pero ignoro si aparte tiene otra versión. Muchas gracias de antemano espero pueda atender mi petición. Mi correo angel_neko9@hotmail.com

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