miércoles, 24 de mayo de 2017

Anselmo Arellanes Meixueiro ha muerto...



In Memoriam Anselmo Arellanes 
Por Manuel Esparza 

Son muchos los aspectos de la vida del amigo que ya no está que se vienen a la memoria. Uno inevitable es el del difícil camino de salir de la pobreza. Anselmo vivió en una barriada brava de la ciudad de Oaxaca en una casa típica de los años 40 del siglo pasado de piso de tierra y patio trasero suficientemente grande para meter ganando que su papá compraba en los pueblos del Valle para luego llevarlos al rastro. Por ser el hijo mayor de 14 hermanos desde niño aprendió, a veces a golpes e insultos, el oficio de carnicero de su padre. A los 8 años tuvo que dejar la inconclusa primaria para ir a trabajar de empleado y ayudar así a su madre con los gastos de tan numerosa familia. En el día, de empleado en El Mundo Elegante de Faustino Díaz García y en la tarde terminando primaria nocturna en la Miguel Alemán en 1948. Logró del asturiano que le diera tiempo para estudiar la secundaria a cambio de salir hasta las seis de la tarde incluso los domingos, y estudiar así de seis a ocho cada día.

No le gustó tampoco ser empleado y entró al CRENO a estudiar normal a los 20 años y durante los tres años siguientes de estudios ayudaba a su mamá ya viuda vendiendo dulces en la ciudad. En 1964 como profesor rural fue a enseñar a Santo Domingo Petapa en el Istmo, luego en San Juan Teitipac y Abasolo. Entre tanto, en las noches en la Prepa # 1 siguió sus estudios. En 1968 fue a México donde tomó cursos en Tele Secundaria y entró a la UNAM a estudiar Economía a los 28 años. Con beca de CONACYT sacó maestría en Economía en 1975. No se le olvidó los cursos de Telesecundaria y en Netzayalcoyolt donde vivía comienza en un terreno baldío (¨expropiado¨) la construcción de unas improvisadas aulas con la ayuda de los que querían estudiar que se robaron las láminas de la estatua de Miguel Alemán en la UNAM. Anselmo era el director y su hermano Jesús y Tuti su futura esposa, también enseñaron ahí. Ya para 1980 está el matrimonio de regreso en Oaxaca.

El doctorado lo estudió también en la UNAM con las facilidades que le dio el Tecnológico de Oaxaca donde tenía plaza. Se recibió en 1994, en su carrera mucho le ayudó uno de sus sinodales Carlos Martínez Assad por quien siente un gran agradecimiento. Tres grandes momentos en su vid quiso recordar y un detalle íntimo cuando fue entrevistado el año pasado. El llamó parteaguas en su vida el haber entrado en la Normal, ¨me cambió la vida¨ dijo, pues de lo contrario hubiera sido quizá carnicero o vendedor de ropa. Ese primer nivel lo llevó a otro parteaguas, el Tecnológico de Oaxaca donde la investigación y dirección de tesis fueron de una gran satisfacción. El tercer momento de su vida, fue su esposa Tuti, sus hijas Nimpsy, la Beba y aunque lejana pero siempre al tanto de su salud, la Yeya. Ellas junto con Juanita dijo que le hacían llevadera la enfermedad que lo tenía prácticamente inmovilizado. Los cuidados de ellas, bajarlo, subirlo, llevarlo a México, lo agradecía tan expresivamente que llamaba la atención en un hombre que hasta el final no pedía a los amigos que lo fueran a ver, los recibía bien, como toda su vida, si de ellos salía visitarlo.

El detalle íntimo era que a pesar de los años, el haber estado de niño al lado de su padre en la compra, sacrificio de animales, corte y venta de la carne lo tenía tan presente que lo seguía sintiendo parte de su identidad. Nos quedó a deber la historia de su participación en la lucha sindical para deshacerse de los líderes corruptos que manejaban al magisterio y obligan a los maestros a recibir credenciales del PRI. Fue el inicio de la CNTE que veía él que con el tiempo también se corrompió. Sin embargo, su experiencia como maestro rural y su seguimiento del movimiento magisterial lo hizo crítico de la reforma educativa que es más bien laboral y de control de la disidencia sindical independiente, opinó que el magisterio no se niega a la evaluación, pero que ésta tiene que ser diferenciada en el caso de Oaxaca.

Los que hicimos con él varios proyectos, el periódico CAMBIO con Ismael Sanmartín, catalogar innumerables documentos en el Archivo General del Estado, escribir artículos y libros colectivos con la asesoría de Claudio Sánchez, gozar de la hospitalidad de su familia no sólo para celebraciones sino otras veces en busca de consejo con razón lo llamábamos nuestro patriarca. Y como a tal, le tocó marchar primero. Adiós querido Chemo.

Oaxaca. 24 de mayo de 2017.

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